lunes, 30 de diciembre de 2013

De cenas de fin de año y otras volás.

A raíz de la consulta de fin de año de una amiga por twitter me comencé a explayar en las experiencias familiares de tan hermosa labor y, que para algunos, puede llegar a ser un verdadero calvario.

Tengo la fortuna de que siempre me ha gustado cocinar. Desde pequeña he participado en la preparación de las cenas y grandes comilonas que nos pegamos cada vez que podemos. Finalmente no puedo negar que gran parte de mi vida familiar gira en torno de la mesa y, sobretodo, de la cocina.

Recuerdo que cuando niña las cenas de fin de año eran monstruosas y siendo aproximadamente doce personas, nos comíamos un cordero entero en la noche de navidad o año nuevo. Eso, más el arroz, papas y ensaladas varias, el postre (la típica torta helada de LB Q.E.P.D) y por supuesto, ALCOHOL. No me extraña mi eterno sobrepeso. Pero comíamos bien, y comíamos rico.

Obvio que ya no somos los de antes, la guata se pone fleta y ya no tolera los sapos y culebras que le echábamos antes, también los adultos se cansan más y ya entre el trabajo y el estrés de fin de año no tienen la paciencia para estar asando la carne de rigor lentamente y por varias horas. (Hay que viajar a Traiguén desde Concepción, desde Temuco o desde donde sea que estuviéramos... pero las horas de viaje y el calor, valen la pena)

Así que en mi experiencia de varios años (donde he ido escalando en las labores de la cocina: desde pelar huevos a tener a mi cargo un plato o el mismo coctail navideño este año) puedo permitirme compartir lo siguiente:


  1. A la hora de determinar el tipo de cena que harán hay que considerar lo siguiente: La edad de los comensales y su número. Luego de eso, que tan buenos pa'l diente son. (Por ejemplo, nosotros somos diez... ahí mi idea de degenerar la cena en un coctail con muchas cosas pequeñas, ceviches, canapés, cositas rellenas y mini-de-todo se va a la borda... salvo que quiera trabajar como china y ser constantemente esclava de la cocina, lo que unido a mi querido grinch de fin de año llamado DERECHO no hace más que construir un gigantorme y luminoso "N O")
  2. Ya, son hartos y comen y toman HARTO así que tal como en mi caso NO PUEDEN HACER COCTAIL. Debe tomar una decisión ¿QUIERE SER ESCLAVO/A DE LA COCINA?
    a) SÍ: cocine lo que quiera y crea que va a llenar a sus comensales.
    b) NO: En esto tengo experiencia así que puedo hablar con propiedad. Somos hartos y decimos que comemos harto (pero igual queda la mitad de la comida para el otro día) .
La idea aquí es prepararse con la correcta anticipación, cosa que cada uno pueda bañarse/vestirse/quedar bien rankiao para año nuevo y sentarse a la mesa como un ser humano digno sujeto de todo tipo de derechos humanos. También no olvidar que la gracia es que nadie tenga que estar de mozo de los demás y que todos podamos disfrutar de la cena... después de todo la mesa en uno de los lugares más diplomáticos que puedan existir (sobretodo porque mandan mis abuelitos y en esa instancia les gano a mis papás por goleada).

También debo mencionar que con mi papá intentamos compatibilizar CENA y COCTAIL, esto, para erradicar el tema mencionado en el párrafo anterior. (los más "grandes" de la casa no nos pescan mucho, les falta costumbre... pero servirle un platito con cosas varias a un par de personas no hace daño) Nuestra cena básicamente consiste en una carne fría rebanada, un "pollo cocido" (de acá de la casa y preparado por mi abuelita y de ahí mismo hace un consomé MORTAL) y si hay, un pescado. Una salsa rica para la carne y el acompañamiento, en donde se puede variar desde ensaladas hasta papas (ej: papas asadas + mantequilla/aceite de oliva + romero + ajo) y verduras horneadas. La gracia es que todo esté listo varias horas antes, rebanar todo, ponerlo en unas bandejas bonitas adornadas con unas lechugas y/o frutas de estación -zarzaparrillas, moras, maqui, murta- para darle color al plato y luego cada uno escoge lo que quiera comer. Lindo y fácil.



Lo más importante: DELEGUEN. Sobretodo las cosas fomes como pelar huevos, pelar papas, tomates, etc. FOMEDAT. Y el postre, que también suele ser un cachito de aquellos, no obstante la cantidad de frutas ricas que hay en este tiempo (brochetas de verduras puestas en un melón + chocolate derretido FTWWWW).

Ahora el coctail: porfi, no llenen a la gente con pan, queso y papas fritas de bolsa. Unos mini ceviches, por ejemplo. También del coctail de navidad robé la idea de hacer panqueques y rellenarlos con pasta de pollo, pasta de atún (con mayo y pimientos y morrón para darle más textura) y queso/salmón. Se cortan tipo sushi y cha-chán! algo rico, pequeño y fácil. (consejo: dejarlos en el congelador unos 30 minutos para que no se desarmen a la hora de cortarlos). Más ideas para el picoteo ACÁ (en aperitivos).


Saliendo ahora un poco de lo que hacemos en mi casa comparto un par de ideas para una cena para pocas personas y con poco tiempo. Sólo basta tener un horno bonito y buena materia prima.
Los materiales son los siguientes
- Papel Mantequilla
- Pescado limpio, con la menor cantidad de espinas posibles.. (merluza, por ejemplo)
- Verduras varias (cebollín picado a lo largo, zanahoria, papas, tomate, etc. básicamente cualquier verdura que les agrade como quedan con pescado)
- Vino Blanco
- Aceite de Oliva
- Sal y pimienta

Pongan a calentar su horno.
Pongan su papel mantequilla sobre la mesa y doblenlo por la mitad. Dejen un marco imaginario y más o menos en la mitad del papel pongan una cama de verduras (el cebollïn, la zanahoria, el tomate picado en gajos, papas cortadas en bastones (entre 4 u 8 por papa, dependiendo del tamaño) sal pimiente las verduras. ponga el pescado aliñado, ponga una rodaja de limón enima, rociar con aceite poner un poco de vino blanco y cerrar lo más herméticamente posible.
Cocinar entre 20 y 30 minutos a horno medio, -mientras se bañan, arreglan, etc- Dejar reposar unos minutos
Servir las almohaditas en el plato y abrir al momento de servir :)
Ta-daaah!

Ahí tienen una idea innovadora y rápida.
No olviden ponerle harto amor a lo que hacen, para mi es lo principal.
Besis.

martes, 24 de septiembre de 2013

De la angustia y otras fomedades.

Hay veces en que sientes que tu capacidad para respirar disminuye tanto que te ahogas en tu propia cárcel de piel y hueso. Acto seguido, cuando tu corazón se va a salir por la boca, cuando tu garganta se achica cada vez más, cuando tienes un globo en el pecho que ocupa cada vez más espacio en tu interior, cuando se te viene el mundo encima y quieres salir corriendo lo más lejos posible pero allí mismo te das cuenta que tu esfuerzo es estéril, porque de lo que quieres escapar es de ti misma, de esos pensamientos que te aniquilan, de aquello que no existe y que está pegado a ti como un parásito; un parásito intelectual. Te vuelves a ahogar. Es el círculo inútil de la angustia.

Existencialmente, según mi psiquiatra, podemos definir a Doña Angustia como una paradoja, por cuanto algo inexistente (el evento que produce la angustia) nos genera un resultado tangible, real y concreto (manifestaciones físicas como la dificultad para respirar, aumento del ritmo cardíaco, entre otros) Algo real sería que nos pegaran un puñetazo en la cara y a nosotros nos doliera. Luego, si una segunda vez alguien intentara pegarnos un puñetazo nos defenderíamos y/o protegeríamos del golpe. Esto último sería un evento real de causa efecto.

Lo que me causó mucha risa fue una de las soluciones propuestas. Aplicando la lógica aprendida en Doctor Who, por cuanto una paradoja sólo puede ser anulada por otra de igual o mayor intensidad, tal como ocurrió cuando Rory y Amy se tiraron del edificio para destruir a los Weeping Angels y salvar a Rory, se le indicó al sujeto (yo) que fuera en una escalada intelectual de eventos angustiantes hasta llegar al absurdo (y por ende risas) rompiendo entonces con los pensamientos angustiantes. (Lo otro fueron ejercicios de respiración y otras cosas muy a lo Inception pero que no merecen mención porque aburridas).

Dio resultado. Exclamé entonces ¡ESTOY EN CONTROL! Y me corrigió "En control está la gente que lucha por el poder, el que busca prevalecer. En control creímos tener a la naturaleza y hoy tenemos todo tipos de problemas y desequilibrios. Si quieres controlar algo, espera que al tiempo te explote en la cara. Lo que tienes que lograr es la armonía". Leve e importante matiz.

Desde Marzo mis sesiones eran medianamente aburridas porque mi mente estaba en un estado de semi-paz y creí que mi ansiedad estaba controlada y este año me peinaría con los exámenes. Bastó que dieran una tentativa azarosa de la fecha de estos para que reaparecieran mis sueños a saltos, mi mal dormir, mi caos constante, mis ahogos, mis ofuscaciones... y como la ansiedad es un monstruo que lo abarca todo, con el pasar de los días se fue extendiendo a cada uno de los aspectos de mi vida. Pueden ser pensamientos 'medios esquizofrénicos', un poco surrealistas y muy muy random, pero este parásito es como una bola de nieve a la que debo frenar antes de que le dé por crecer a su antojo.

Paz y amor, seres humanos.

PD. Ha calificado los exámenes de las asignaturas anuales de Derecho como UNA TORTURA HACIA EL CEREBRO.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Pequeña historia tendiente a ilustrar los laberintos con espejos a los que nos enfrentamos en la vida...




Sucede que hace varios años atrás, cuando creías saber quien eras tomaste una decisión y emprendiste viaje por un camino lleno de baches, piedras y serpientes venenosas y jurabas de guata que podrías contra viento y marea. No fue así. Te tropezaste y caíste al fondo y, durante mucho tiempo creíste varias veces estar saliendo. ERROR: caías cada vez más y los caminos cada vez eran más oscuros y más inhóspitos. 



Durante un tiempo te viste a ti misma andar por distintos caminos simultáneamente sin saber cual entre todos esos reflejos eras tu. ¿Eras la del camino principal o eras aquella que intentaba hacer camino donde no los había? Eras la que no sabía donde ir, eras todas simultáneamente. Eras la principal, eras la accesoria, eras la de los caminos laterales; eras la de las rutas inexploradas. Fue un Aleph a la inversa. 



Finalmente todas ellas llegaron a un mismo punto del Universo y con todas las experiencias transcurridas volvieron a reunirse en un mismo cuerpo, listas para seguir.








sábado, 24 de agosto de 2013

Ouroboros.

Hay ciertas situaciones en las que el ser humano abraza las indeterminaciones para sobrevivir y es así como, me decía mi psiquiatra, afrontan la vida las mujeres de los detenidos desaparecidos: no son "viuda de", sino "la mujer de". Yo me cobijé mucho tiempo es esas indeterminaciones, en esa área gris con cientos de matices. No por no ser "ni chicha ni limoná", sino que porque lo necesitaba. Necesitaba encontrarme a mi misma.

Comencé la terapia con el psiquiatra el día de mi cumpleaños número veintitrés, en ese momento nací por segunda vez.



Trastorno de Ansiedad Generalizado con Crisis de Pánico

Conversaciones con terceros imparciales: "pareces eres una vieja mirando por la ventana esperando a La Muerte". Esa fue la frase definitiva. Me fui a Puerto Saavedra con mi familia. El mar, las olas, la sal, la incomunicación se llevaron aquella parte de mi que me impedía avanzar. Volví a la Universidad con otra mentalidad. La mentalidad ganadora, ya no tenía nada que perder.

Recuperé viejas amistades, hice otras tantas relaciones estériles que me ayudaron en ese breve proceso de liberación mental, de locura, de felicidad irracional, de luna de miel conmigo misma. ¡MARZO FUE LA LOCURA MISMA! Pero como le dije a mi psiquiatra al despedirme de él ese mes "voy a disfrutarme mientras pueda, porque esto no es para siempre".

Allí fue cuando los grises cambiantes destellaban y se intercalaban de un segundo a otro, y creía que eso me hacía feliz, que el descontrol y la alegría efervescente lo eran todo, que ese era el camino que debía seguir... Terminé agobiada por mis propios sentimientos, por mis propias reacciones químicas. "Me siento bien, incluso he bajado de tallas de ropa, pero me siento más gorda que nunca" (una estupidez irrelevante).

Otro Trastorno de Personalidad

El "Sí, pero...". La inconformidad con... La mente inquieta. El "si fue demasiado fácil está mal". El "Ok, estoy feliz pero, Universo... cuando me van a empezar a cagar las palomas?!"

He allí la razón de todos los caos mentales que optan por agobiarme de vez en cuando, he allí la razón de mi angustia, de mi insomnio de conciliación. Es producto de la raíz, de mi matriz, de mi crianza. Y cuando me preguntaste si tenías la culpa de lo que me pasaba ¿cómo iba a ser capaz de apuñalarte, de matarte en vida de semejante manera? Te mentí. Desvíe el tema. Te protegí otra vez. Porque podrás decir que soy egoísta, que los abandoné, que mi lejanía te hace daño ¿pero como voy a cargarte la espalda con esta mente que no se calla, con este ser inquieto que se busca a si mismo, con este ser que en un momento está bien pero al siguiente su mente le asfixia y quiere salir corriendo a sabiendas que no saca nada con esconderse? Porque mi peor enemigo soy yo misma.

¿Es correcto querer cambiar?

Descubrí que no. No puedo ni quiero cambiar quien soy, esta construcción defectuosa de veintitrés años no tiene intención de ser demolida. Porque la constante insurrección que habita en mi no ha hecho más que volverme cada vez fuerte. Me ha dado el poder de renacer de entre las cenizas. En la búsqueda de mi propia felicidad me he perdido, me he caído, me he equivocado, pero no he sido sino yo la que una y otra vez ha salido a flote ¿cómo voy a querer erradicar eso? ¿cómo me voy a exterminar? Hace poco entendí que lo principal es aceptarse a uno mismo, con las trancas, con esa mente que no se calla un segundo, con las imperfecciones, con ese poupurrí de intereses abuelísticos que me llenan. No estoy sola y Bach nos musicaliza los días.

Sigo en esa área gris, en la constante búsqueda de mi misma pero ya no quiero abrazar las indeterminaciones, porque me acepté. Creo que estoy a mitad de camino...